El hogar en el que un niño crece influye veinte años después en su renta, según un estudio de la Fundación Felipe González y Cotec, que concluye que los niños de hogares con menores ingresos tienen más posibilidades de permanecer en esa misma posición y los hijos de familias con ingresos más altos tienen más opciones para obtener después una renta superior a la mayoría.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores han seguido a 2.7 millones de jóvenes y para cada uno de han obtenido su renta actual y la renta del hogar de sus padres en 1998, gracias a la información de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.
El siguiente gráfico relaciona la renta de los hijos en 2016, cuando tenían entre 26 y 32 años, con sus padres en 1998. Según el estudio, la tendencia es que los hijos de familias pobres tienen rentas más bajas cuando crecen. En promedio, los hijos de familias pobres (<20%) crecen para tener rentas alrededor del percentil 40. En cambio, los hijos de las familias ricas (>80%) las tienen por encima del 60.