Para acceder a la prestación económica por hijo a cargo de 341 euros, el límite de ingresos familiar es de 12.313 euros anuales, y alcanza los 18.532 si se trata de familias numerosas. El límite de ingresos se incrementa en 3.002 euros por cada hijo a cargo a partir del cuarto, éste incluido.
En el caso de las familias con menos recursos, aquellas que se benefician de la prestación de 588 euros al año, el límite de ingresos oscila entre los 4.679,99 euros o menos para las unidades familiares compuestas por un adulto y un menor de 14 años, y los 6.839,99 euros para las familias de un adulto y tres menores.
Hasta 2018, la cuantía de estas ayudas ascendía a 291 euros anuales
en el caso de que el menor no tenga
discapacidad, y la familia acredite ingresos
brutos anuales por debajo de 11.954
euros para el primer hijo (este límite de
ingresos se incrementa un 15% con cada
hijo adicional). Además, en el caso de
familias numerosas, ese límite de ingresos
es superior, 17.911 euros anuales, y se
incrementa en 2.914 euros por cada hijo
adicional.
La prestación por hijo a cargo combina,
por un lado, el apoyo a las familias en
situación de vulnerabilidad y, por otro, a
las familias con personas a cargo con una
discapacidad grave. A nivel agregado esta
prestación supuso en el año 2018 un gasto
de 1.498 millones de euros. Sin embargo,
el grueso de las ayudas por la prestación
por hijo a cargo se destinó a familias con
menores con discapacidad, y no a familias
con hijos a cargo que resultan elegibles
por sus bajos ingresos. De ese total, 346 millones
fueron destinados a la prestación por hijo
a cargo sin discapacidad.
Alrededor de 1,2 millones de menores sin discacidad se beneficiaron de estas ayudas en 2018. El número de beneficiarios comenzó a crecer a partir del estallido de la crisis económica en 2008 con retrocesos leves en 2017 y 2018, según datos de la Seguridad Social.