Las restricciones a la movilidad adoptadas para contener la pandemia de COVID-19 lastraron en gran medida los desplazamientos internacionales, pero aun así ya son 281 millones las personas que viven fuera del país en que nacieron, un 3,6 por ciento de la población mundial, según la estudio de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que alerta de una drástica subida de los desplazados internos.
Actualmente la cifra de personas que residen en un país diferente al mundo asciende a 280 millones.