El Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), que reúne a Gobierno y comunidades autónomas, acordó en julio de 2018 rebajar el objetivo de déficit autonómico para 2019 hasta el 0,3% del Producto Interior Bruto (PIB), desde el anterior 0,1% previsto en la última actualización del Programa de Estabilidad remitido a Bruselas el pasado mes de abril, lo que permitirá a las comunidades gastar 2.400 millones de euros más de lo esperado el próximo año.
Asimismo, se tomó la decisión de retrasar al año 2021 la meta de 'déficit cero' para las regiones, momento a partir del cual no podrán gastar más de lo que ingresan.
Del déficit público del 1,1% del PIB previsto para 2020, una décima corresponderá a la Administración Central, otra a las comunidades autónomas y nueve décimas para la Seguridad Social, según las previsiones del Gobierno. Por su parte, todo el déficit público estimado para 2021 (-0,4% del PIB) procederá de la Seguridad Social, ya que tanto Administración Central, como comunidades y ayuntamientos se situarán en equilibrio.