El Impuesto de Transacciones Financieras (ITF), en datos y gráficos


¿Qué es el Impuesto de Transacciones Financieras o ITF?

Este viernes, el Consejo de Ministros dará luz verde a la aprobación de dos nuevos impuestos, el Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales y el Impuesto sobre Transacciones Financieras. El primero de ellos gravará los servicios de publicidad e intermediación en línea, así como la venta de datos que hayan sido proporcionados por el usuario, mientras que el segundo buscará gravar la adquisición de acciones en el mercado bursátil español.

Si nos centramos en este último, la intención del Gobierno es aprobar un tipo del 0,2% sobre la compra de acciones en el mercado bursátil español ejecutadas por operadores del sector financiero de las empresas cotizadas cuya capitalización sea mayor de 1.000 millones de euros. En un principio, está destinado a gravar a los intermediarios en estas operaciones, no al cliente, aunque algunos organismos apuntan a que podría repercutir en los inversores y clientes finales.

Para este 2019, la previsión del Gobierno con esta medida es recaudar alrededor de 850 millones de euros, según el proyecto de Presupuestos Generales del Estado presentado el viernes 11 de enero. 


Para contextualizarlo con datos, el volumen de adquisiciones de acciones, en euros, en 2018 fue de 587.507 millones de euros, un 9,8% menos que en 2017, según las cifras del operador oficial, Bolsas y Mercados Españoles (BME).

Desciende un 9,8% el volumen de adquisición de acciones españolas en 2018

Volumen efectivo de las adquisiciones de acciones (en millones de euros)

Volumen efectivo de las adquisiciones de acciones (en millones de euros)


En cuanto a las operaciones, se realizaron en torno a 44,2 millones, un 13% menos que en el año anterior.

El nº de operaciones en las bolsas españolas cae un 13% en 2018

Nº de operaciones

Nº Operaciones /       Nº Trades


Sin embargo, no todo el volumen ni todas las operaciones se verán afectadas. Como apuntábamos más arriba, solo aquellas cotizadas cuya capitalización bursátil sea de más de 1.000 millones de euros, esto incluye a todas las empresas del Ibex 35 además de otros valores incluidos en índices como el Ibex Medium Caps o el Small Caps. Sin embargo, no se incluyen empresas extranjeras que cotizan en España (como IAG o AmRest). 

El anteproyecto contemplaba la publicación de una lista con el nombre de las empresas españolas afectadas por este impuesto cada 31 de diciembre. A modo de estimación, en EPData hemos acudido a los datos de capitalización bursátil que, a diciembre de 2018, ofrecía BME:




En su 'Informe de Mercado de 2018', BME aseguraba que esta medida "establece un claro desincentivo de los capitales internacionales", que en 2017 eran propietarios del 46% de las acciones españolas.

El 46% de las acciones españolas es propiedad de extranjeros

Extranjeros

Extranjeros


Asimismo, alerta de un posible impacto en el ahorro de los hogares, que en 2017 tenían en propiedad el 20% de las acciones de las empresas cotizadas españolas.

El 20% de las acciones de las bolsas españolas estaba en manos de las familias en 2017

Se trata del nivel más bajo desde 1992

Porcentaje de acciones en manos de los hogares

Familia


Este impuesto "encarecerá la gestión y acumulación de ahorro de las familias españolas en un momento comprometido (tasa de ahorro en mínimos históricos)", se afirma desde BME.

Evolución de la tasa de ahorro de los hogares

Así ha evolucionado trimestre a trimestre la tasa de ahorro de los hogares

Tasa de ahorro

Ahorro de los hogares a nivel trimestral - Tasa de ahorro para España como país


Sin embargo, Attac España, plataforma que busca denunciar "el sistema de especulación financiera" así como las "políticas neoliberales" hacia las que habría derivado la Unión Europea, afirma que estas transacciones de productos financieros "no pagan impuestos".

"No es un impuesto a los bancos, sino a sus operaciones financieras. Ni es un impuesto a la inversión financiera porque no grava el patrimonio de activos financieros. Tampoco es un impuesto por beneficios pues no grava las rentas del capital financiero. Es un impuesto indirecto que pretende hacer menos atractiva la especulación con productos financieros al hacer pagar un tributo, un porcentaje del volumen de la transacción", explican desde la organización.