Un total de 600.000 turistas, entre ellos 150.000 británicos, están atrapados en diferentes lugares del mundo a falta de ser repatriados tras al anuncio de quiebra del grupo de viajes británico Thomas Cook el segundo turoperador global y el más antiguo del mundo.
Uno de los países más afectados por la quiebra del gigante empresarial turístico es España donde el pasado año llegaron un total de 7,1 millones de pasajeros en vuelos de tres de las aerolíneas del grupo (Condor, Thomas Cook Airlines y Thomas Cook Airlines Scandinav).