España fue el país que más víctimas por terrorismo registró en toda la UE entre el año 2000 y 2018, según se desprende del Libro Blanco y Negro del Terrorismo en Europa publicado por el Parlamento Europeo a iniciativa de la eurodiputada Maite Pagazaurtundúa.
Según el estudio, un total de 268 personas murieron en atentados en España en dicho periodo, incluidos los de 11-M en Madrid y los reivindicados por Estado Islámico en Barcelona y Cambrils, pero también los últimos atentados de ETA. De este total de víctimas, 236 eran ciudadanos de países de la UE.
La siguiente gráfica muestra el número de víctimas mortales dentro de las fronteras de la UE: